Éstas son algunas de las prácticas habituales que puedes seguir para evitar que tus correos electrónicos sean considerados/marcados como spam por parte del destinatario:
- Asegúrate de enviar siempre correos electrónicos desde una dirección IP fiable. Esto significa principalmente que tu dirección IP no debe estar en ninguna DNSBL pública. Esto se puede comprobar rápidamente utilizando este enlace.
- Evita utilizar nombres de pantalla y direcciones de correo electrónico oscuros. El nombre y/o los apellidos, por ejemplo, , o cualquier variación fácilmente reconocible es siempre una buena opción.
- Evita utilizar palabras desencadenantes de spam en el asunto y en el cuerpo de tu mensaje.
- Evita demasiado contenido rico, imágenes, archivos adjuntos, etc. e intenta utilizar un código HTML limpio, incluyendo siempre una versión texto/plano.
Para evitar que tus correos vayan a la carpeta de spam, también puedes pedir a tu destinatario que:
- Mueve tus correos de su carpeta de spam a su carpeta de entrada, y coloca tu dirección en la lista de permitidos (o lista blanca) de su cuenta para evitar perder correos tuyos.
Nota:
- Si envías correos electrónicos desde una dirección basada en tu propio dominio, asegúrate de que has configurado correctamente los registros DNS SPF y DKIM para tu dominio.
- Si envías correos electrónicos desde una dirección que no está basada en tu propio dominio, ten en cuenta que la entregabilidad de los correos enviados puede ser inferior debido a las posibles comprobaciones de las políticas SPF y DKIM. Para evitarlo, añade primero el nombre de dominio correspondiente para validar los registros DNS SPF y DKIM.